polaroids

Tengo una memoria extraña. A veces no puedo recordar conversaciones completas, sin importar que tanto intente retener los mensajes que me envían. Pero puedo recordar a la perfección la ropa que traía puesta la primera vez que la vi. O el gesto especifico de sus manos cuando pronuncia ciertas palabras. Me gusta esa cualidad de mi memoria. Esa selección que apunta a las cosas que hacen de cada persona, y cada momento, algo único y especial. Me gustaría también ser capaz de recordar con exactitud cada una de las palabras que llegan a mis oídos  Pero de tener que elegir… Me quedaría con mi memoria emocional otra vez.

En parte por eso no me gustan las fotografías  Intente, durante mucho tiempo, ser capaz de congelar un mundo en una imagen. Y terminé cayendo en los clichés de toda chica que termina sacándose fotos de los pies, de las manos, de los posters en la pared.
Últimamente, una foto es el disparador perfecto para desatar las palabras sobre esa persona. Me recuerdan una sonrisa especifica, que trae el recuerdo de su pelo, de sus ojos, de su cuello. Y así se hace fácil escribir, porque me inundan las imágenes como oleadas casi ingobernables. Durante el lapso en el que escribo, esa persona esta a mi lado. Esta conmigo.

Y pensando en las fotografías que tengo, las que no tengo porque dejé de pedir. Miro las caras de mis amigas, de mi familia, de la gente que aprendí a querer. Y noto que son pocas, contadas, las fotos con gente a la que he amado. Y noto, amargamente, que nunca nadie quiso tener fotos junto a mi.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s