temporal

La lluvia caía lenta y fina, casi como destellos. Luz, parada en el umbral de mi casa, sonreía. Solamente la había visto sonreír así una vez, la noche que la conocí, justo antes del derrumbe.
En fin, yo abrí la puerta, y Luz ahí, húmeda y brillante. Sonrió mas grande, yo temblé. Entramos, pidió café y mientras prendía un cigarrillo, dijo:
-No pude dejarlo, sabes? Y no por falta de intentos. Solamente… me gusta tener algo en las manos. Algo con que evadir silencios. Como este.
-Esta bien, creo. Siempre te envidié eso. Fumar. Re tonto, pero… bueno, justo eso que decías.
Agarró la taza con ambas manos, guantes de lana de los que solamente asomaban sus finos y cuidados dedos. Recordé su suavidad y volví a temblar.
-Que haces acá?- pregunté
-Siempre tan cordial, gitanita. Que creés que hago acá? Llueve, hace frio, estás sola, estoy sola.
-Qué te hace pensar que estoy sola?
Miró alrededor con una sonrisa.
-Además… todavía te leo. O creías que iba a perderme del final de tus historias? Bueh… final, lo que se dice final, no. No sos de las que cierran historias.
-Estoy aprendiendo. Tené cuidado.
Rió. Sonó a relámpago, y brilló como rayo. Hija de Zeus, pensé, mientras sonriendo se acercaban Luz y la tormenta.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s